Hoy he terminado de leer esta novela de J. Marsé, que me ha estado acompañando en mis viajes en Metro (y hacerme pasar de estación más de una vez) durante el último mes. Es una novela ligera y de fácil lectura, que me ha dejado una cierta sensación de melancolía y de tristeza.
Ya me ha pasado con este escritor. Pero me gusta su estilo, con un uso muy concreto del lenguaje y, sobre todo, la forma de definir ambientes y personajes. No he visto la película de Trueba que se basa en ella, pero creo que no lo necesito; bueno, mejor dicho, no quiero. Prefiero guardar las escenas y los paisajes que yo mismo he formado en mi cabeza conforme la iba leyendo.
Ya me ha pasado con este escritor. Pero me gusta su estilo, con un uso muy concreto del lenguaje y, sobre todo, la forma de definir ambientes y personajes. No he visto la película de Trueba que se basa en ella, pero creo que no lo necesito; bueno, mejor dicho, no quiero. Prefiero guardar las escenas y los paisajes que yo mismo he formado en mi cabeza conforme la iba leyendo.