viernes, 25 de diciembre de 2009

El embrujo de Shanghai

Hoy he terminado de leer esta novela de J. Marsé, que me ha estado acompañando en mis viajes en Metro (y hacerme pasar de estación más de una vez) durante el último mes. Es una novela ligera y de fácil lectura, que me ha dejado una cierta sensación de melancolía y de tristeza.
Ya me ha pasado con este escritor. Pero me gusta su estilo, con un uso muy concreto del lenguaje y, sobre todo, la forma de definir ambientes y personajes. No he visto la película de Trueba que se basa en ella, pero creo que no lo necesito; bueno, mejor dicho, no quiero. Prefiero guardar las escenas y los paisajes que yo mismo he formado en mi cabeza conforme la iba leyendo.

sábado, 12 de diciembre de 2009

A vueltas con la reunión de Copenhage

Leyendo sobre el asunto llegó a mi pantalla esta extraordinaria pelicula. Es la primera vez que veo un vídeo tan largo en YuoTube. Pero merece la pena por el cuidado y belleza de sus imagenes.
Se puede ser negacionista (como el primo de Rajoy) pero los datos son los que son.
Una manera de verlo es la que nos propone este mapa de forma curiosa, en la que enseña en tiempo real los nacimientos y defunciones que se producen (y donde) en tiempo real en el mundo, acompañados con datos sobre las emisiones de CO2 de cada uno de los paises. Los datos son del 2008. Osea, que válidos. Y según ellos los españoles estamos en crecimiento poblacional cero e incrementando los niveles de CO2 producidos en los dos últimos años (mal futuro nos espera).
Muchas veces me pregunto ¿y que puedo hacer yo?. Nos dicen que mucho: reciclar la basura, ahorrar agua, no malgastar la electricidad... La verdad, que yo separe la basura en los correspondientes contenedores, que llene bien la lavadora, o que ponga bombillas de bajo consumo, puede hacer que me acueste con la satisfacción del deber cumplido pero me parece que eso no arregla la cosa mínimamente.
Se me ocurren otras, pero me parece que no gustarían a algunos:
- Poner un cupo de kilometros en viajes en avión por persona y... quinquenio (por poner un ejemplo, vamos). Dicen que es el medio más contaminante de todos.
- Poner una tasa ecológica para todos los productos producidos a más de una determinada distancia del punto de venta. Una anécdota personal: En el mes de septiembre, y en el colmado donde compro habitualmente, me asombré al encontrarme unas espléndidas naranjas de una marca levantina conocida. Al preguntarle al tendero como era posible tener naranjas en ese mes, me comentó que la referida marca habia encontrado unas tierras ¡en Argentina! de un ecosistema muy parecido al de Levante, habia plantado sus semillas y ahora ya podiamos comprarlas fuera de temporada. Yo felicito a los argentinos por tener la suerte de poder comer esa fruta tan deliciosa pero me parece que aqui podemos aguantarnos sin probarlas hasta que llegue su temporada. Ni que decir nada de la cantidad de frutos tropicales que últimamente llenan las fruterias (a lo mejor está ayudando a desarrollar paises pobres, pero no me lo creo).
- Lo de comer menos carne (40 Uds. de energía para cada una de carne de vacuno), lo vengo diciendo en casa desde hace años y no hay manera. Coinciden conmigo los dietistas (o yo con ellos, que soy humilde). Tenemos en este país una cierta neura con ello (será que proviene de nuestros padres y la escasez que tuvieron que vivir durante años).
- Menos camión y más tren. Pero eso son palabras mayores y los sucesivos Gobiernos no han apoyado en absoluto la mejora y ampliación de las infraestructuras necesarias. Más bien se las han ido cargando. Eso si: tenemos mucho AVE, mas que nadie.
- Me sé más pero ahora no me acuerdo... (si eso dijo un alumno de bachillerato en un exámen y de dieron otra oportunidad en otro día, ¿no me la voy a dar yo?)