sábado, 12 de julio de 2008

Por Londres (II)


Una cosa que cada día me ocurre más, es la sensación de dejá-vu en determinadas zonas de las ciudades. Normalmente suele coincidir con los barrios céntricos y comerciales. Ya sea en Londres, Madrid o Florencia da la impresión que te encuentras en el mismo sitio: los mismos escaparates, los mismos anuncios (se ha conseguido casi inventar un esperanto es esto del marketing), las mismas tiendas... No voy a poner marcas aquí (es que no me pagan) pero si hablamos de la hamburguesería americana, la ídem del pollo frito, la francesa de las maletas, la alemana de las plumas, la de los cafés en vaso de plástico, la española de ropa standari-zara, los paquis...
Lo mismo sucede con la forma de vestir, parece que nos hayan pasado por una cadena de montaje.
Supongo que es eso de la globalización que nos acerca cada día más, pero que también nos hace perder identidades.



1 comentario:

DLC dijo...

Lo peor no, no es que nos igualen sini que siempre nos igualan por abajo