viernes, 20 de junio de 2008

Otro "trágala" más


Vaya batalla que he tenido estos días con el tema de la liquidación del IRPF!.
Como todos los años uno, cumplidor con sus obligaciones (aunque algunas le sienten como comer estropajo), prepara todos los papeles y se sumerge en esto de calcular la liquidación. Elijo, para evitarme las colas de último momento, presentarla vía telématica a través del servicio que ofrece el BBVA. El manual de uso indica que los cargos y tranferencias los hará la entidad colaboradora el día 30 de junio. En previsión de eso, tambien preparo una transferencia para que ése día haya saldo suficiente en la cuenta. Hasta aqui todo bien.
Mi sorpresa (y cabreo) se produce cuando un par de dias más tarde, miro el extracto de cuenta y veo que me han hecho el cargo el mismo día en que utilicé el servicio. Resultado: saldo negativo e imposibilidad de atender otros cargos ya previstos. Y aqui empieza el tiovivo.
Llamada al teléfono que indica la página web del banco (un 902 de pago). Que allí solo tratan problemas con internet y que llame a tal otro.
Segunda llamada (902). Después de minutos de musiquita de consulta de dentista, explico el problema y me indican (muy amablemente, eso si) que este problema debo solucionarlo directamente con mi oficina, facilitandome el número.
Tercera llamada (esta es gratis al tener tarifa plana). Lo primero que me dice una señora que se pone al teléfono es qué porque la llamo a ella, que eso de internet es de "servicios centrales" y que no puede hacer nada. Me intento explicar de una forma amable (o eso creo) pero me va interrumpliendo continuamente (está sola en caja, la jefa está de vacaciones y tiene mucha gente esperando). Al final termina diciendo que hará la anulación, pero que tengo que volver a hacer el ingreso porque el sistema no le permite poner una fecha posterior para el pago.
Como el día 30 voy a estar de viaje y no podré ir a Hacienda a presentar los papeles, me presento en la oficina del BBVA para hacer el pago por ventanilla pero con efectos 30 de Junio. Imposible, la pantalla de captura de datos no se lo permite. Le indico que ese dinero no entrará en la cuenta de Hacienda hasta el día 30 y que me parece que hay trampa. Me viene a decir que o lo tomo o lo dejo y que vuelva el día 30. Todo esto en tono, a mi entender, prepotente y agresivo. A tragar.
Con todo esto me ha venido a la memoria la imagen de mi amigo Fausto: hace tiempo, demandó a Cajamadrid por el cobro indebido de unas 130 pesetas. El proceso (recurso va, recurso viene) duró unos años, pero al final el director de su sucursal le tuvo que hacer entrega de sus dineros, en un acto en el que acudió la prensa. Aclaro que Fausto es abogado y en su bufete están especializados en mercantil y laboral. Y eso ayuda mucho, si.
Como uno no tiene recursos ni ganas de entrar ahora en batallas, me quedaré a la espera de ver los intereses de descubierto que me clavarán. Y a pensar en dejar en BBVA las operaciones indispensables con los menores saldos posibles. Porque (¡manda narices!) en esta cultura es imposible vivir sin tener una cuenta en el banco.

2 comentarios:

DLC dijo...

Alguien dijo una vez que usaba esto para quejarme, y tenia razón

Unknown dijo...

Cambiate de Banco y deja claro al director que es por la guarrada que te han hecho.